En el marco del programa «Punto de Vista» de la plataforma «Spot Shot», el presidente del Partido de la Unificación Árabe y exministro, Wiam Wahhab, pidió una «paz mediante negociaciones directas» bajo condiciones claras. Durante la entrevista, abordó la situación del Sur, el armamento, los equilibrios internos y los acontecimientos en Siria, Al-Suwayda y la costa.
Wahhab presentó un planteamiento político basado en la participación de Líbano en negociaciones directas con Israel. Según sus palabras, estas negociaciones deberían conducir a la demarcación de fronteras, la liberación de prisioneros y la retirada israelí, considerando que «la oportunidad de paz entre Líbano e Israel no se repetirá todos los días» e instando al país a «aprovechar esta oportunidad».
Durante el diálogo, Wahhab distinguió entre los conceptos de «paz» y «normalización», afirmando que la normalización es una «voluntad popular», mientras que la paz, según su propuesta, está vinculada a la consolidación de derechos, el cese del conflicto y la obtención de beneficios tangibles relacionados con la tierra, las fronteras y los prisioneros. Subrayó que toda la región se dirige, según su lectura, hacia procesos de negociación y añadió que Líbano no debe quedar fuera de este camino.
Condiciones para la negociación según Wahhab Wahhab definió lo que describió como la fórmula adecuada para cualquier negociación directa a través de tres elementos básicos: la retirada israelí, la liberación de prisioneros y la demarcación de las fronteras terrestres (tras la demarcación marítima). Consideró que estas condiciones, de cumplirse, abrirían la puerta a una «paz natural» sobre la cual se podría construir.
En este contexto, se refirió al papel del general Joseph Aoun, considerándolo «digno de confianza» para gestionar el expediente de la demarcación de fronteras terrestres. Recordando los debates previos sobre las líneas marítimas, subrayó que lo que se requiere es una decisión libanesa clara, seguida de un proceso de negociación transparente, y no «detalles formales» sobre la disposición de los asientos o las salas.
Sur del Líbano: «Plan de desarrollo» y vía económica Wahhab vinculó cualquier proceso de paz con un plan de desarrollo para el sur del Líbano, en las zonas que se extienden «desde Naqoura hasta Tiro». Habló de un enfoque económico que incluya infraestructuras, proyectos y oportunidades de inversión, especialmente en los pueblos fronterizos que sufrieron una gran destrucción, señalando que la reconstrucción no debe quedar como rehén de largas esperas o de las condiciones políticas que puedan acompañarla.
Se refirió a lo que llamó el «plan estadounidense» que circula sobre una zona económica y fábricas en la «franja fronteriza», considerando que no es motivo de rechazo. Al contrario, afirmó que los habitantes del sur «deberían alegrarse», vinculándolo a la posible mejora del valor económico de la tierra y las oportunidades. Planteó preguntas como: «¿No ha llegado el momento de que los chiíes descansen?», en el contexto del coste acumulado de los conflictos para el Sur y su entorno.
Reconstrucción y el papel de Irán En cuanto al expediente de la reconstrucción, Wahhab expresó sus dudas sobre la posibilidad de iniciar el proceso rápidamente «sin condiciones políticas». En cambio, propuso que los iraníes, o quienes tengan capacidad de financiación, comiencen a pagar dinero directamente a la gente para dar tranquilidad e iniciar la construcción. Afirmó que las personas deben recibir sus cuotas primero y que el debate político vendrá después.
Asuntos internos, armas y responsabilidad política En el ámbito interno, Wahhab advirtió contra la idea de cargar el expediente de «las armas y la paz» únicamente sobre el general Joseph Aoun, lo que podría abrir la puerta a un discurso acusatorio de «traición del maronita». Pidió que el presidente del Parlamento, Nabih Berri, y el primer ministro, Nawaf Salam, junto con la presidencia de la República, asuman colectivamente la responsabilidad de este camino, y que cualquier paso importante se gestione mediante un amplio consenso político.
También mencionó rumores en «ciertos círculos» sobre negociaciones indirectas con «el Partido» (Hezbolá) sobre la paz y el futuro del conflicto, sin dar detalles, señalando que el Estado debe decidir su posición; de lo contrario, las potencias internacionales podrían optar por negociar con «el más fuerte» sobre el terreno.
Siria, la Costa, Al-Suwayda y advertencias de escalada En otra parte de la entrevista, Wahhab analizó la situación siria, considerando que la posición del presidente Ahmed al-Sharaa es «difícil y poco envidiable». Pronosticó que la costa siria «se enfrenta a ciertos acontecimientos» y criticó la gestión del Estado sirio hacia Al-Suwayda, comparándola con un intento de entrar en la ciudad «por las alcantarillas y no por sus puertas principales».
En el punto más tenso de la entrevista, Wahhab afirmó que cualquier ofensiva contra Al-Suwayda provocaría el bombardeo de Damasco. Indicó que esto podría no ocurrir a través de la aviación israelí, sino «mediante misiles», afirmando que los drusos poseen capacidades para atacar Damasco «sin recurrir a los israelíes». Añadió que «los jóvenes están activos en el Monte Hermón (Jabal al-Sheikh)».



