La Secretaría de Información del Partido de la Unidad Árabe emitió el siguiente comunicado:
Lo que está sucediendo en la gobernación de Sueida no puede considerarse un hecho pasajero ni un detalle marginal dentro del complejo escenario sirio. Más bien, representa la continuación sistemática de políticas de asesinato y exclusión que atacan la existencia y la identidad. Hoy, estas políticas alcanzan a nuestra gente entre los drusos unitarios, dentro de un plan sangriento que evoca las masacres de la costa siria y otros episodios oscuros marcados por la huella de una ideología takfirí salvaje.
Ante esta amarga realidad, el Partido de la Unidad Árabe alza su voz con firmeza frente a un silencio internacional sospechoso, que ya no puede interpretarse sino como una complicidad implícita en un crimen de exterminio cometido contra civiles —niños, mujeres y ancianos— en Sueida, bajo la mirada de la comunidad internacional y de sus instituciones que afirman defender los derechos humanos.
El partido afirma que la retirada de la designación terrorista de la organización «Hayat Tahrir al-Sham» por parte de la administración estadounidense, a pesar de su sangriento y excluyente historial, constituye un indicador sumamente peligroso y plantea serias preguntas sobre las verdaderas intenciones respecto al futuro de la diversidad en Siria. Decisiones de este tipo no allanan el camino hacia la paz, sino que brindan cobertura al terrorismo y legitiman el asesinato.
El Partido de la Unidad Árabe advierte contra la persistencia en atacar a Sueida, subrayando que no será un territorio abierto a nadie. Asimismo, llama a los drusos unitarios de la región a cerrar filas, a no mostrar ninguna indulgencia en la defensa de la tierra y el honor, a aferrarse a la unidad y la dignidad, y a rechazar cualquier chantaje o amenaza ejercidos por los grupos armados, encabezados por las bandas de Ahmad al-Sharaa.
El partido concluye reafirmando su posición de honor y solidaridad junto al pueblo de Sueida, expresando sus más sinceras condolencias a las familias de los mártires, y subrayando que la defensa de la dignidad es un derecho irrenunciable, y que lo que se está trazando contra Sueida no pasará.



