Wiam Wahhab, líder del Partido de la Unificación Árabe, ofreció una lectura analítica del explosivo panorama regional. Comenzó describiendo las amenazas de Donald Trump contra Irán como «engaño» y «presión máxima», asegurando que una guerra contra Irán es imposible debido a su condición de «Estado-continente». Asimismo, elogió la postura saudí de rechazar el uso de su territorio para cualquier acción militar, considerándola una garantía para la estabilidad de la región.
En cuanto al expediente sirio, Wahhab lanzó una severa advertencia, declarando que «Damasco estará en peligro» si Al-Suwayda es objeto de nuevas agresiones o masacres, enfatizando que la respuesta sería «superior a lo esperado». También atacó ferozmente a Ahmed Al-Shara’ (Jolani), calificándolo como socio en el proyecto de partición de Siria.
En el frente libanés, Wahhab advirtió sobre una discordia interna derivada de la incitación contra las armas de Hezbolá, señalando que la comunidad chií se siente blanco de una amenaza existencial y no aceptará ser doblegada. En un consejo llamativo, instó a adoptar el «pragmatismo» y negociar con las grandes potencias (los estadounidenses) al presentirse un peligro existencial, con el fin de evitar pérdidas irreparables.



